Valencia, 2025 · Autores: HOK + ERRE · Fotografía: Hufton+Crow / ERRE + Valencia Dron Works
Valencia tiene una nueva pieza urbana de referencia. El Roig Arena se levanta en el distrito de Quatre Carreres, a pocos minutos de la Ciudad de las Artes y las Ciencias y los Jardines del Turia, y aspira a ocupar en el imaginario colectivo de la ciudad el mismo lugar que esos referentes: un edificio que no necesita explicación, que se reconoce de lejos y que funciona incluso cuando está vacío. La firma internacional HOK y el estudio valenciano ERRE han construido juntos algo que va más allá de un recinto deportivo: un catalizador urbano de 58.500 m² y 400 millones de euros de inversión, con capacidad para 15.600 espectadores en modo baloncesto y hasta 20.000 en concierto.


El elemento que define el proyecto —y que lo sitúa en un lugar único en la historia reciente de la arquitectura de grandes recintos— es su fachada. El Roig Arena es el primer arena del mundo con una envolvente completamente cerámica: 8.600 lamas fabricadas a medida por Grupo Pamesa Empresarial, empresa de cerámica valenciana, cubren una estructura metálica de doble curvatura que abraza el volumen de forma continua, sin juntas visibles, sin interrupciones. La textura de las piezas evoca intencionadamente la superficie de un balón de baloncesto, y las tres tonalidades de esmalte azul generan variaciones cromáticas que cambian con la luz del día.
ERRE apostó por un único módulo de 1,00 × 1,20 metros, dispuesto con ángulos que oscilan entre 10 y 63 grados según la curvatura de cada punto de la fachada. La modelización paramétrica fue imprescindible para determinar la posición exacta de cada pieza. La ventaja de trabajar con un solo tipo de lama es triple: simplifica la instalación, reduce los residuos de obra y disminuye la huella de carbono del transporte. De día, las lamas proyectan sombra sobre las terrazas exteriores y permiten la ventilación natural. De noche, el sistema de videoiluminación LED RGB-White convierte toda la envolvente en una pantalla capaz de interactuar con datos en tiempo real.



Una de las decisiones más determinantes del proyecto es la que se toma antes de entrar: el acceso principal se produce a través de un bulevar reurbanizado de 20.000 m², que conduce hacia una gran escalinata enmarcada por «El Ojo», la pantalla multimedia de 48 × 10 metros en la fachada noroeste.
El anillo exterior del edificio —un sistema de corredores en terraza que rodea el arena en todos sus niveles— extiende la experiencia hacia el exterior y genera áreas de encuentro al aire libre que funcionan también en los días sin evento. En la base, un timeout market de inspiración en los mercados históricos europeos completa la oferta: un espacio gastronómico y cultural abierto durante todo el año, que celebra el clima mediterráneo de Valencia.



El interior del arena se diseñó con la herramienta paramétrica Scrum, desarrollada por HOK sobre Grasshopper para Rhino 3D. Esta plataforma permitió optimizar en tiempo real la geometría del graderío, la proximidad de cada asiento a la cancha y las líneas de visión, garantizando que ningún espectador quede detrás de un pilar o pierda ángulo. El resultado es un graderío íntimo para la escala del edificio, con palcos premium y zonas VIP que ofrecen una experiencia diferenciada sin romper la continuidad del conjunto.
La cubierta se resuelve con ocho cerchas prefabricadas de 123 metros de longitud, capaces de soportar hasta 180 toneladas de equipamiento técnico para cualquier producción de gran formato. El espacio de un metro entre el graderío interior y los muros exteriores actúa como cámara de aislamiento acústico, ayudado por materiales fonoabsorbentes integrados en la envolvente. En cubierta, 1.742 paneles fotovoltaicos generan energía renovable para el funcionamiento del edificio.




Más allá de la cancha, el Roig Arena ofrece un programa de hospitalidad que incluye palcos VIP, restaurantes con vistas a la pista, salas de reuniones y un auditorio de 1.200 m² capaz de albergar hasta 2.000 personas para eventos corporativos o de menor formato. Los espacios de los equipos masculino y femenino del Valencia Basket —vestuarios, canchas de entrenamiento, áreas de recuperación— tienen las mismas dimensiones, materializando en planta el compromiso con la equidad de género. El color naranja del Valencia Basket, presente en los asientos de los palcos y en los detalles de los espacios de hospitalidad, es el único acento cromático que rompe la austeridad gris y blanca del interior.

Créditos
Autores: HOK + ERRE
Socios arquitectos ERRE: Jose Martí, Amparo Roig, M. Ángeles Ros
Director de Deportes + Entretenimiento HOK: John Rhodes
Promotor: Licampa 1617 (Juan Roig)
Cerámica: Grupo Pamesa Empresarial
Fotografía: Hufton+Crow / ERRE + Valencia Dron Works
Lugar: Valencia, España
Superficie: 58.500 m²
Capacidad: 15.600 (baloncesto) / 20.000 (concierto)
Año: 2025

