Premios FAD 2018

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Ceremonia de entrega de los premios FAD 2018 en el Disseny Hub Barcelona 

El pasado jueves 7 de junio tuvo lugar la ceremonia de entrega de los premios ArquinFAD 2018 que este año cumplían su 60ª edición. Se trata por lo tanto de uno de los premios de arquitectura más antiguos de Europa y del mundo, que ha ido consolidando su prestigio a lo largo de todos estos años por la calidad de sus premiados y por su trayectoria posterior que habitualmente ha confirmado la apuesta realizada por los premios FAD.

En el acto se entregaron tanto los premios del jurado como los premios del público, cuya votación se recogió previamente entre los miembros del FAD y los finalistas presentes en el acto. Después de la entrega de los premios a los proyectos de estudiantes nuestra editorial tuvo un marcado protagonismo al recibir ex aequo el premio de pensamiento y crítica de esta edición por el libro Le Corbusier. La Recherche Patiente 50 años después. Salieron a recoger el premio los coordinadores del libro, Jorge Torres y Clara Mejía. El otro ganador de la presente edición ha sido el libro Thermodynamics  Interactions de Javier García-Germán editado por Actar.

Posteriormente se hicieron entrega de los premios en la categoría internacional, cuyo primer premio del jurado fue a parar ex aequo al proyecto del Parlamento Vaduois en Laussane de los arquitectos Esteve Bonell Costa, Marc Collomb, Josep Maria Gil Guitart, Patrick Vogel. Sobre el que el jurado ha destacado «El aspecto refrescante de este esquema es la confianza con la que los arquitectos colocan un nuevo elemento arquitectónico desvergonzadamente nuevo en el ámbito urbano cuya geometría, escala y materialidad se manejan, por un lado, para referirse al pasado —al completar un conjunto histórico— y, por el otro, para abordar claramente el presente y el proyecto en el futuro. La habilidad de los autores continúa en el interior, donde sus diversas intervenciones —desde la gran escalera que bordea la fachada histórica, hasta el interior completamente nuevo de la Sala Perregaux— convencen por las formas arquitectónicas apropiadas pero audaces, así como por los materiales cuidadosamente escogidos, en su mayoría madera en contraste con la piedra vieja, que, juntos, comunican la importancia de las actividades que se llevan a cabo en su interior, las del gobierno cantonal«. Un estupendo reconocimiento a un equipo de arquitectos con una fabulosa trayectoria profesional que confiamos poder presentar próximamente en una monografía.

El segundo proyecto ganador se llevó además el premio del público en la categoría. Se trata de la Escuela en Orsonnens, también en Suiza, de los arquitectos Jaume Mayol Amengual, Irene Pérez Piferrer. En palabras del jurado: «Un volumen compacto y neutro toma como modelo la construcción tradicional suiza para proyectar una mirada contemporánea sobre el sistema constructivo que lo define. El uso de la estructura no como mero actor mecánico, sino como estructurador espacial del programa, las circulaciones y la luz otorgan carácter al interior del volumen. La construcción atiende a las características de cada uno de los materiales usados sin que pierdan su independencia, pero aportando el valor que genera su convivencia: el peso reflejado en el apilado de la estereotomía de las piedras y la levedad del ensamblado tectónico de la madera. Las aulas se organizan de forma centrífuga alrededor de un vacío central que actúa de ágora del edificio, vacío habitado por una bella estructura arbórea definida por un pilar compuesto de madera. Un elemento constructivo capaz de explicar por si sólo todas las decisiones arquitectónicas de la obra, ejemplo de su coherencia«.

En la categoría de Intervenciones Efímeras, el premio del jurado recayó en uno de los numerosos equipos portugueses presentes entre los finalistas de esta edición. Se trata del Pavilhão do Lago realizado en los jardines de Serralves por Carlos Azevedo, João Crisóstomo, Luís Sobral. «El tema del pabellón desempeña un papel relevante en la historia de la arquitectura. El Museo Serralves decidió confrontar el diseño de los jardines y las piezas de arte contemporáneo con arquitecturas efímeras. De la relación entre las partes emerge el significado de estos pequeños pabellones sin función determinada«. Mientras que el premio del público fue para Codi Petri, de los arquitectos Cristina Masferrer Juliol, Víctor Almazán Guasch, Gustavo Torres Mendoza.

En la categoría de Ciudad y Paisaje el premio del jurado recayó igualmente en el equipo portugués de José Adrião, por su proyecto Praça Fonte Nova en la alameda Manuel Ricardo Espírito Santo de Lisboa. El jurado ha valorado la capacidad de reconversión de un espacio complejo con numerosas preexistencias: «El tema del espacio público y de representación democrática es uno de los más complejos en las sociedades occidentales. En este caso, se trata de la reconversión de un antiguo aparcamiento bajo un viaducto, ahora reconvertido en una plaza. Toda la complejidad del lugar se asume y potencia. Los skaters conviven con otros ciudadanos. Los árboles preexistentes ganan un nuevo significado y el espacio común emerge del abandono«. El premio del público en esta categoría fue para el proyecto Calle Plaza de Ramon Bosch i Pagès, Elisabet Capdeferro i Pla.

La categoría de interiorismo otorgó sendos premios, jurado y público, al proyecto Can Picafort de los arquitectos Jaume Mayol Amengual, Irene Pérez Piferrer. De esta manera el equipo TEd’A arquitectes fue sin lugar a dudas uno de los grandes protagonistas de la noche que hubieran subido un total de cuatro veces al estrado si no fuera porque en esta segunda ocasión no los dejaron bajarse entre un premio y el otro. Es de justicia destacar la doble coincidencia entre jurado y público en los dos premios recibidos por este equipo, y es que la naturalidad de su arquitectura que no está reñida con la depuración de sus resultados es capaz de conquistar a un público muy amplio. «La rehabilitación de Can Picafort destaca por el habilidoso y sensible empleo de los materiales, exprimiendo las posibilidades de la cerámica con diferentes caligrafías constructivas. Se consigue un espacio doméstico cálido y humano, de perfecta imperfección. Eleva a una dimensión poética la construcción artesanal«.

La noche prosiguió con un emotivo homenaje al arquitecto Oriol Bohigas justo antes de la entrega del premio principal en la categoría de Arquitectura. También en esta ocasión hubo coincidencia entre público y jurado, y el equipo de arquitectos del Instituto Balear de Vivienda (IBAVI) formado por Carles Oliver Barceló, Antonio Martín Procopio, Joaquín Moyá Costa, Alfonso Reina Ferragut y Maria Antònia Garcías Roig subió por dos veces al escenario con su proyecto Life Reusing Posidonia de catorce viviendas de protección pública en Sant Ferran (Formentera). El jurado ha valorado que «el proyecto plantea un modelo de vivienda social con gran calidad arquitectónica, que aprovecha los recursos de su entorno más inmediato para plantear soluciones constructivas. Estas viviendas, promovidas por la Administración pública balear, suponen un ejemplo de buena práctica arquitectónica que incorpora criterios de sostenibilidad de una manera natural para mejorar la habitabilidad de los espacios y la vida de sus habitantes«. Y es además de la calidad extraordinaria alcanzada por la obra se le suma la dificultad de llevarla a cabo desde dentro de la propia administración con unos recursos muy limitados y recuperando elementos que otros hubieran descartado.

Nuestra enhorabuena a todos los premiados en esta edición así como a todos los finalistas que una vez más han puesto un listón muy alto al nivel de los premios FAD.

 

 

Sobre el autor del artículo

Arquitecto. Director de la revista TC Cuadernos

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