Mirando al Norte…y al Sur: NS Arquitectes

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El arquitecto y catedrático de proyectos de la Escuela de Arquitectura de Valladolid, Juan Carlos Arnuncio, nos presenta en el siguiente artículo contenido en la publicación EB 18- NS Arquitectes, la obra de los arquitectos Mª Àngels Negre y Félix Solaguren-Beascoa que conforman el equipo NS Arquitectos. Un breve recorrido por su trayectoria profesional durante los últimos quince años y notas fundamentales sobre las obras más significativas del equipo, conforman esta magnífica reseña que nos invita inevitablemente a conocer la obra completa de los arquitectos.

Mirando al Norte…y al Sur

Hay trayectorias profesionales que podríamos identificar con cierto eclecticismo de corte pragmático. Generan obras que, como campos de experimentación, parecen abordar los problemas de modos diversos como en un intento de ser fiel a una disciplina en la que se reconocería la raíz de múltiples tradiciones, de tal modo que cada obra parecería mirar hacia una de ellas. Las hay, en sentido contrario, empeñadas en perfilar los rasgos de una autoria. Empeño que tiende a derivar en formalismos  de diversa matriz toda vez que lo importante acaba por ser la definición precisa de los rasgos de esa identidad buscada, por encima de la voluntad de resolver los problemas. Las hay, por último, que tratan de bucear en una tradición específica. Tradición de orden cultural, quizá por entender que es en esa tradición donde cabe encontrar los aspectos más enriquecedores de la disciplina o quizá por un proceso de identificación intelectual en el sentido de reconocer que cabe compartir problemas análogos con otras arquitecturas por encima de la distancia. No se trata de afinidades formales. Ni tampoco de pretendidos procesos de identificación local de carácter nostálgico.   Más bien conforman reflexiones en las que querría prevalecer  el intento de desentrañar las claves más propias y profundas de la arquitectura. Evidentemente creen en la necesidad de la disciplina y huyen explícitamente de identificaciones espurias con otros ámbitos.

Me atrevería a afirmar que la obra de nsarquitectes, la obra de Mª Àngels Negre y Félix Solaguren-Beascoa,  pertenece a este tercer apartado.

Efectivamente, detenerse a mirar su obra pone de relieve la presencia de una serie de referencias a través de las que los autores parecen construir un ámbito propio en el que desenvolverse.

No es difícil detectar tras su análisis un aire común en toda ella; de reconocer la presencia sistemática de elementos reiterados; tanto si se refieren a aspectos constructivos como si reparamos en aspectos medulares como lo es la propia organización de cada edificio, o el modo en que cada uno se presenta en el lugar. No es difícil, tampoco, encontrar los ecos de cierta tradición nórdica –no son casualidad evidentemente las monografías sobre Jacobsen de las que es autor Félix Solaguren-Beascoa -. Pero creo que no es tanto la hipotética y comprensible fascinación que podría ejercer Jacobsen en nsarquitectes, como la voluntad de reconocer una serie de elementos comunes a una tradición más amplia, porque creo que, sumada a esa atención a la arquitectura nórdica, late otra en la que cabría reconocer otros universos formales.

Las obras que se presentan en este número de EN BLANCO forman parte de un recorrido de casi quince años. Y sugiero, a través de ellas, reparar en algunas cuestiones.

NS Arquitectes,Escuela María Ossó.Sitges, Barcelona

NS Arquitectes,Escuela María Ossó.Sitges, Barcelona

En la escuela María Ossó en Sitges concluida en 2004, hay una referencia explícita a la iglesia luterana de Bagsværd de Utzon. El modo en que ésta se presenta en el territorio, la disposición lineal de sus elementos, la cualidad de las fachadas laterales y la manera en que estas conforman la unidad del conjunto son los temas que se retoman en Sitges casi al pie de la letra. Proponen así un punto de partida de modo que, a partir de una lógica importada, se establecen con claridad las reglas de juego del orden del nuevo edificio. Reglas evidentemente adecuadas al uso de   escuela. Destila la obra de Sitges, sin embargo, un aire de  cierta meridionalidad no casual que no existe en la de Utzon, y cuya matriz deriva, a mi juicio, del papel que juegan los patios sucesivos tanto en su disposición como en su propia materialidad. Los largos corredores perimetrales cubiertos con un lucernario corrido del edificio del arquitecto danés, son sustituidos por un “soportal” que aflora de vez en cuando y que en colaboración con los cuerpos transversales definen una serie de patios que a pesar de su tamaño, parecen evocar cierta idea de domesticidad, como una sucesión de “impluviums” que acaban por aportar un carácter  de mediterraneidad al edificio. Es cierto que la sucesión de cuerpos edificados y patios también nos traen a la memoria las escuelas (Munkegård) de Jacobsen pero quizá sea la presencia del mayor de aquellos o la exaltación de la luz y la sombra que propician los pórticos, lo cierto es que debemos reconocer ese aire meridional al que me refería.

Hay una cierta mixtificación de los temas presentes que, así mismo, aparece en otras obras. Comparar los concursos del pabellón para el juego de pelota o el de los apartamentos de S. Antoni Mª Claret ambos de 2001, con los ulteriores construidos en la calle de “La Selva” Barcelona de 2008 o el Centro de discapacitados físicos de Lérida de 2012, pone de relieve algunos aspectos que creo oportuno comentar.

Los cuatro ejemplos parten de un único prisma dispuesto horizontalmente en un evidente intento de responder al problema de la presencia y el orden del edificio, del modo más escueto, preciso y formalmente austero, posible, y de algún modo creo que es en estos ejemplos donde el pensamiento de Jacobsen planea con mayor insistencia. No, desde luego, en aspectos concretos; más bien en esa voluntad decidida de aquilatar hasta casi lo obsesivo su cualidad formal. Llevando al límite el principio de economía formal del que hizo gala el arquitecto danés en ejemplos como el ayuntamiento de Rødovre o en el edificio de oficinas de  Jespersen & Søn. Quizá es ese supuesto el que conforma el punto de partida de casi toda la obra de nsarquitectes. Incluso se utiliza, en estos cuatro ejemplos,  el artificio de desvincular el prisma de la planta baja a través de un vuelo, subrayando de este modo la autonomía y la claridad de ese prisma.

NS Arquitectos, Edificio de Viviendas en la Calle de la Selva, Barcelona

NS Arquitectos, Edificio de Viviendas en la Calle de la Selva, Barcelona

Pero a ello, hay que sumar otros parámetros así mismo presentes en su obra. Es cierto que, como ellos afirman en la memoria del proyecto, el edificio de la Plaza Lluc Maior (calle de La Selva) de Barcelona propone una mirada a los apartamentos de Lake Shore Drive de Mies Van der Rohe en su modulación o, más aún, a la residencia de estudiantes suizos de París de Le Corbusier en la composición general del alzado principal y a la que también se alude en la memoria del concurso para unos apartamentos de 2001. Pero superpuesto a ello y asumiendo su condición meridional, aparece una piel translúcida a través de una serie de lamas verticales que hacen adivinar un espacio propio del muro, no existente en la arquitectura nórdica y que nos retrotraen de un modo inequívoco al Coderch de la calle Compositor Bach o al de la Barceloneta,  o a más de un ejemplo de Mitjans que, por cierto, también ha sido objeto de estudio por parte de Solaguren-Beascoa.

Podemos adivinar cierto recorrido  a través de esos cuatro proyectos. Un recorrido casi lineal en el que acabaría por encontrarse una síntesis depurada en el Centro de disminuidos físicos de Lérida. Creo no equivocarme demasiado entendiendo este edificio como el cenit de esa doble actitud en la que las lamas, aquí, acaban por conformar una superficie tersa de una extremada delicadeza que vendría a hacer posible esa austeridad formal llevada al límite en la que el prisma conforma la apuesta formal y organizativa del edificio, y la piel que, apenas deja percibir su condición de transparencia, conforma una veladura que contribuye aún más a la percepción de la clara geometría del edificio.

Creo que en este edificio confluyen los parámetros que caracterizan la obra de Mª Ángels Negre y F. Solaguren-Beascoa y que de un modo o de otro están presentes en toda su obra.

Hay otros detalles dignos de consideración que afloran de vez en cuando.

Por ejemplo en los edificios para parques de bomberos de Bañolas(2003) y Badalona (2010).  Aquí también – no podría ser de otro modo- la figura de Jacobsen planea en la organización de los edificios. Así, se conciben las plantas regulares, sin concesiones, en ese intento de apurar al máximo los criterios de economía formal por los que se rigen. Pero destilando, a la vez, a través de marquesinas de acceso o del diseño de los elementos interiores, como las barandillas, una delicada capacidad de significar ciertos detalles, o deteniéndose, por ejemplo, en matizar los diferentes cerramientos en función de una cuidadosa lectura de su uso.

NS Arquitectes, Parque de Bomberos, Banyoles, Gerona.

NS Arquitectes, Parque de Bomberos, Banyoles, Gerona.

Llama particularmente la atención la torre de la estación de bomberos de Badalona.  Un pequeño balcón de vuelo exagerado que, como una cita textual, trae a la cabeza episodios de otros tiempos como algunos balcones, así mismo exagerados, del primer Libera o de algún elemento del particular universo de Fisac.

Son elementos que no llegan a restar ni a entorpecer la cualidad principal de la obra: Esa casi obsesiva búsqueda de una claridad en el modo en que esos edificios se conciben y se presentan en el lugar. Por el contrario, creo que añaden, un punto de calidez, como si se quisiese compatibilizar, con ellos, cierto rigor nórdico con la mediterraneidad a la que, evidentemente, pertenecen.

NS Arquitectos, Parque de Bomberos, Badalona, Barcelona

NS Arquitectos, Parque de Bomberos, Badalona, Barcelona

Juan Carlos Arnuncio

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