Biblioteca Jaume Fuster

3,00 €
Impuestos incluidos
Cantidad

Josep Llinàs Carmona

Localización: Barcelona
Fecha: 2005
Fotografía: Duccio Malagamba


Formato    Archivo Pdf
Páginas 34 
Idioma Español

Acceso online (Suscriptores)

1. Entender la importancia que, como telón de fondo del solar de la biblioteca, tiene la fachada, suma de las fachadas posteriores de gran tamaño de los edificios con acceso por la Avenida República Argentina.

2. Recoger el cambio radical que, en el uso y el entendimiento de esta parte de la ciudad, tendrá la conexión directa del “corredor verde” (limitado entre la Av. Vallcarca y c/ Bolívar) con la plaza Lesseps.
En el primer caso, se intenta fundir el propio volumen de la biblioteca con el de los edificios posteriores. Este objetivo se traduce en la planta al definir su límite con una geometría romboidal que completa el volumen iniciado por estas edificaciones:
Con esta operación la biblioteca se enfrenta a la gran superficie abierta que significa la plaza Lesseps desde la escala y protección que le da el volumen que forman los edificios ya mencionados. En el segundo caso, se ha entendido la apertura de este corredor verde, al Norte de la Plaza Lesseps, como un eje público que expresa y recoge la topografía singular sobre la que se asienta esta parte de la ciudad (ladera de montaña, verde mezclado con construcción), del que precisamente la plaza se presenta como fi nal o como inicio. Se podría decir que las montañas (Collserola) llegan hasta Lesseps y a partir de aquí la ciudad tiene otra consistencia, más ligada al trazado de las calles que no a la topografía o a la pendiente. Expresar esta condición de límite montaña-ciudad de la plaza Lesseps, nos ha llevado a configurar volumétricamente la biblioteca, casi como un edificio que –llegando de Collserola- se sitúa sobre la ciudad con los atributos de las montañas.
PROCESO:

La decisión más importante de la propuesta fue determinar la situación del edificio en relación al espacio disponible.

Esquema A: La respuesta inmediata hubiera sido disponer la biblioteca sobre la alineación de la plaza Lesseps, dando lugar a una fachada principal que reforzaría el encuadramiento espacial de la plaza, pero generando, al mismo tiempo, una fachada posterior, orientada hacia el norte, que nosotros interpretábamos negativamente en tanto que impedía la conectividad de la plaza con el eje, que centrado en la Avenida de Vallcarca articula la conexión con los barrios de Barcelona situados en la falda del parque de Collserola.

Esquema B: la implantación propuesta de la biblioteca, deja libre esa deseada conexión, y, fundamentalmente determina un solar dentro del solar, un perímetro ligado al trazado de la Riera de Vallcarca que, al margen de la organización interna de la biblioteca, determina su forma. Ya desde el principio pensamos que el acceso debía producirse por el espacio libre que genera nuestra posición en el solar.

Y esta condición, junto con la conveniencia determinada por el programa de situar en planta baja y hacia la plaza de Lesseps el área de revistas y diarios, que significa, inevitablemente, un crecimiento del perímetro en esta parte del solar…
…Condujo el proyecto en esta parte del edificio hacia problemas de arquitectura de gran dificultad (para nosotros) para los que ensayamos diversas soluciones que, o bien pretendían reducir el excedente a un apéndice …O, al contrario, manifestar su volumen como una alteración que incluso alcanza a la cubierta del edificio…

Finalmente, viendo que, en la fachada posterior (a la que no se había prestado una atención especial como tal) el movimiento de las cubiertas originado para dar luz al centro de la biblioteca descubría, por así decirlo, un instrumento de proyecto con el que no contábamos.

Decidimos aplicar lo que las cubiertas posteriores sugieren de levantamientos y orientaciones a la fachada de la entrada, y que nos permitió situar bajo la cubierta el exceso de superficie de la planta baja y continuar después con el mismo instrumento para generar la marquesina y diversos cortes verticales en las partes más altas para disponer de luz natural en el centro del solar-edificio. A partir de esta decisión, utilizar la cubierta como instrumento de arquitectura, para solucionar un problema de proyecto, decidimos cualificar el interior con el mismo instrumento de manera que, ya desde la entrada, la presencia sobre la cabeza de un plano inclinado (que sugiere una extensión sin límites) pudiera ser entendido como el signo de un edificio accesible al público que, precisamente, recoge actividades cuasi privadas como son el estudio y la lectura.

No hay ninguna opinión por el momento.

Publicaciones relacionadas

Nuevo registro de cuenta

¿Ya tienes una cuenta?
Entrar en vez O Restablecer la contraseña