Casa CH. La Garriga, Barcelona.

Jordi Badia y Mercé Sangenís
Localización: La Garriga, Barcelona
Fecha: 2000
Fotografía: Eugeni Pons


Publicado en TC Cuadernos nº 80 - BAAS Jordi Badia


Formato    Archivo Pdf
Tamaño 1,7 Mb
Páginas 18 
Idioma Español

 

La casa se encuentra en una urbanización de casas unifamiliares en una parcela larga y estrecha con acceso desde dos calles a diferente cota. El acceso principal se produce por la calle Alzines y en la calle inferior se ubica el garaje que juntamente con el volumen de la piscina ayuda a atenuar la pendiente natural del terreno. La casa se concibe como una caja de cerillas depositada sobre el césped, muy cerrada en sus laterales largos debido a la proximidad de los vecinos y completamente abierta en sus lados cortos, donde el jardín tiene más profundidad. El interior se organiza a partir de un patio que separa las piezas de uso no continuado (los hijos que viven intermitentemente y los invitados) que se esconden detrás de una pared de madera del resto de la casa, concebida como un único espacio fluido alrededor de dos muebles de madera clara.

El habitáculo tiene voluntad de estructurarse en una sola planta, pero unas vistas excepcionales hacen que se levante con un gesto que se hace explícito en la fachada para albergar el estudio, configurando una sección diagonal del estar que lo cualifica. En la verja, se libera un espacio como a vestíbulo previo exterior cubierto por un porche. A partir de esta pieza se accede por una larga rambla pavimentada con adoquines hasta la entrada de la casa. La entrada se concibe como un espacio privado y por tanto transparente. Se puede cerrar mediante una puerta corredera de madera de iroko. Desde el espacio de la entrada se ve el patio, pavimentado en continuidad con el resto de la casa.

Todo el proyecto se trabaja con dos materiales, el blanco y la madera sin ninguna distinción entre el interior y exterior. Esto permite extender visualmente el espacio interior.
El color blanco se consigue con piedra caliza de Cabra y estuco a la cal. La madera es maciza de iroko con lamas verticales exceptuando dos muebles de la zona principal que se chapan con madera clara, más ligera. La fachada lateral se trabaja con una composición abstracta que enfatiza su opacidad. La pared de la bañera se desplaza para integrar el baño en el jardín y poder provocar oberturas tangentes, ocultas de miradas vecinas.
Unas vitrinas permiten sacar la cabeza y tener una visión insólita desde el interior de la fachada. La escalera ligera refuerza el eje longitudinal que recorre el edificio y permite una visión de banda a banda de la parcela.

No hay comentarios de clientes en este momento

Escribe tu comentario

Casa CH. La Garriga, Barcelona.

Escribe tu comentario

1,99 €