Libros y revistas de arquitectura · Desde 1992
AgwA
Benoît Vandenbulcke, Harold Fallon and Benoît Burquel
AgwA es un estudio de arquitectura con sede en Bruselas fundado por Harold Fallon y Benoît Vandenbulcke, al que posteriormente se incorporó Benoît Burquel como socio. Desde su creación a mediados de la década de 2000, el estudio ha desarrollado una práctica que combina proyecto, investigación y docencia, situándose dentro de la escena contemporánea belga que ha adquirido una notable relevancia internacional por su enfoque crítico hacia la arquitectura pública y el espacio urbano.
El trabajo de AgwA se caracteriza por una atención precisa a la estructura y a la lógica constructiva, entendidas no sólo como elementos técnicos sino como herramientas capaces de organizar el espacio y permitir su apropiación por parte de los usuarios. Frente a una arquitectura basada en la forma o en la imagen, sus proyectos se articulan a partir de sistemas claros y robustos, donde la repetición estructural, la economía de medios y el uso directo de los materiales generan arquitecturas abiertas, capaces de adaptarse a múltiples usos y transformaciones a lo largo del tiempo.
Gran parte de su producción se centra en equipamientos públicos, especialmente escuelas, centros culturales e infraestructuras urbanas, ámbitos en los que el estudio explora cómo la arquitectura puede construir estructuras espaciales generosas y flexibles que favorezcan la vida colectiva. En este sentido, sus proyectos suelen trabajar con grandes espacios continuos, estructuras visibles y elementos constructivos repetitivos, que permiten una lectura clara del edificio y al mismo tiempo facilitan su evolución futura.
Entre sus obras más representativas destacan la transformación de la escuela de artes escénicas INSAS en Bruselas, donde una nueva estructura organiza espacios de ensayo y representación; el proyecto para ECAM en Bruselas, que combina rehabilitación y nuevas intervenciones para redefinir un campus universitario; o diversas infraestructuras deportivas y escolares en Bélgica, en las que el estudio desarrolla soluciones espaciales simples pero de gran intensidad arquitectónica.
Paralelamente a su práctica profesional, los socios de AgwA mantienen una intensa actividad académica en varias universidades belgas, lo que refuerza el carácter reflexivo de su trabajo. Esta relación entre práctica y pensamiento ha contribuido a consolidar una arquitectura que, más que perseguir gestos formales, busca proponer marcos espaciales duraderos capaces de sostener la vida pública.
A lo largo de los últimos años, AgwA se ha consolidado como una de las voces más singulares de la arquitectura belga contemporánea, destacando por una aproximación rigurosa que reivindica la estructura, la claridad constructiva y la capacidad de la arquitectura para generar espacios abiertos a la apropiación colectiva.