Arquitecturas Contemporáneas. Colombia

4 «A world without winter» Colombia is a country in northern South America bordered by the Pacific Ocean to the northwest and the Caribbean Sea to the northeast. It is crossed by three mountain ranges of the Andes and surrounded by the Amazon rainforest to the south. Between the tropics of Cancer and Capricorn, its climate is characterized mainly by the presence of an almost vertical sun, which gives rise to a world without winter, as Francis Hallé points out in his book of the same name1. As a result, these tropical zones enjoy a constant temperature, which gives each region and its main cities, such as Bogotá, Medellín, Cartagena and Cali, climates and temperatures that depend exclusively on their altitude. Located in a valley of the Central mountain range at 1600 m altitude, Medellin enjoys a permanent spring climate, bright and humid, with lush vegetation. Bogotá is located at an altitude of 2250 m above sea level and enjoys a temperate, moderate and constant climate, with periods of relative humidity and dry months. Architecture for air The presence of warm, humid air and the absence of wind have shaped the local architecture, giving rise to fluid, open spaces, covered or shaded, that filter the afternoon sun’s rays or protect from the sometimes torrential rain. In this way, a limitless relationship is established between the interior and the exterior that favors the circulation of air. Architectural elements derived from vernacular architecture (pass-through halls, skylights, moucharabiehs, pergolas, shutters, sunbreaks, vegetation and generous but protected openings) filter the views and naturally aircondition the rooms, providing residents with a sense of well-being and comfort. This precision is important to understand the spatial and typological logics applied in most of the projects presented. The possibility, or sometimes the obligation, to open all the rooms, as well as the presence of piles, ventilated landings or porches, reveal intermediate spaces that generate an «architecture for the air», in constant relationship with its environment. This often creates a relationship of proximity and intimacy between landscape, nature and architecture. These layouts can be found at all scales and for all programs: public facilities, schools, universities, housing or housing. The climate is, therefore, the starting point for the design of all these collective spaces. «Un mundo sin invierno” Colombia es un país del norte de Sudamérica que limita con el océano Pacífico por el noroeste y con el mar Caribe por el noreste. Lo atraviesan tres cadenas montañosas de la cordillera de los Andes y lo rodea la selva amazónica por el sur. Entre los trópicos de Cáncer y Capricornio, su clima se caracteriza principalmente por la presencia de un sol casi vertical, lo que da lugar a un mundo sin invierno, como señala Francis Hallé en su libro homónimo1. Como resultado, estas zonas tropicales disfrutan de una temperatura constante, lo que confiere a cada región y a sus principales ciudades, como Bogotá, Medellín, Cartagena y Cali, climas y temperaturas que dependen exclusivamente de su altitud. Situada en un valle de la cordillera Central a 1600 m de altitud, Medellín disfruta de un clima primaveral permanente, luminoso y húmedo, con una exuberante vegetación. Bogotá se encuentra a 2250 m de altitud y disfruta de un clima templado, moderado y constante, con periodos de humedad relativa y meses secos. Arquitectura para el aire La presencia de aire cálido y húmedo, y la ausencia de viento, han moldeado la arquitectura local, dando lugar a espacios fluidos y abiertos, cubiertos o sombreados, que filtran los rayos del sol de la tarde o protegen de la lluvia, que, a veces, es torrencial. De este modo, se establece una relación sin límites entre el interior y el exterior que favorece la circulación del aire. Los elementos arquitectónicos derivados de la arquitectura vernácula (salones pasantes, claraboyas, moucharabiehs, pérgolas, contraventanas, quiebrasoles, vegetación y aberturas generosas pero protegidas) filtran las vistas y climatizan de forma natural las estancias, proporcionando a los residentes una sensación de bienestar y confort. Esta precisión es importante para comprender las lógicas espaciales y tipológicas aplicadas en la mayoría de los proyectos presentados. La posibilidad, o a veces la obligación, de abrir todas las estancias, así como la presencia de pilotes, rellanos ventilados o pórticos, revelan espacios intermedios que generan una «arquitectura para el aire», en constante relación con su entorno. Esto crea a menudo una relación de proximidad e intimidad entre el paisaje, la naturaleza y la arquitectura. Estos trazados pueden encontrarse a todas las escalas y para todos los programas: equipamientos públicos, escuelas, universidades, viviendas o alojamientos. El clima es, por tanto, el punto de partida para el diseño de todos estos espacios colectivos. Between the transience of the present and the permanence of tradition ENTRE LA FUGACIDAD DEL PRESENTE Y LA PERMANENCIA DE LA TRADICIÓN Xavier Gonzalez

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