8 URBAN CONTEXTS: This last chapter brings together a series of projects located in specific and diverse urban situations: on the outskirts of cities, in historic centers, etc. Their programs, very diverse and of varying scales, are mainly parks or public spaces (sometimes vertical), university, cultural, museum or school facilities , although housing and mobile objects with multiple functions are also included in the selection. Parks Memory and commemoration are recurring themes that we often find in city squares or parks (memorials, statues, stelae, etc.) The Parque Grancolombiano is a historical and tourist complex located in Villa del Rosario a few kilometers from the Venezuelan border. This city contains an important historical and symbolic heritage that recalls the period of independence, a time when the borders were not yet fixed. Within this commemorative plot, the park functions as a nature tray, bringing together in the same place, the four heritage buildings that have marked the history of the country in a shared commemorative journey. Here the landscape plays a unifying and pacifying role, between urbanity and nature, between heritage, memory and architecture. Memory has also played an important role in the Prado Centro Park project located in a northern sector of Medellín. But the methodology employed by Edgar Mazo is more archaeological, as he searches for, reveals and values the different layers of the site’s history that, over the years, have been superimposed on one another. The previous structures found, such as columns, beams and voids of the pre-existing houses, interior courtyards, reappear and are recomposed to form a new work, a palimpsest. Everything is done with finesse, frugality, recycling and renaturalization, which, as a whole, generates an ecosystem and, ultimately, a geography of memory. Housing In the same city, the neighborhood of El Poblado is the perfect example of the presence of vegetation in the locality, which permeates streets and architecture. In the C36 residential building, the architects of Obra Negra use nature as the essence of the concept. The project preserves the pre-existing vegetation and extends it with vertical gardens suspended from the façade to blend in with the trees on the site. This strategy, both aesthetic and bioclimatic, also contributes to the thermal regulation of the residence. Sebastián Serna Hosie’s Suramérica building and Lucas Oberlaender’s 7 patios building are two experimental social housing programs located in Bogotá’s old town. The two architects are inventive and generous, using low-cost materials such as exposed brick. This «povera architecture» is offset by the use of fine metal carpentry, which gives them a certain refinement. Situated on deep plots, the volumes curve like ribbons, alternating full and empty spaces, buildings, porches and courtyards. Ana Elvira Velez’s approach to individual housing in San Marino benefits from a less restrictive context. The two-story townhouses oriented and aligned with roofs are based on the traditional typology. The strength of this project lies in the natural landscape, which seeps into the interstices and transforms the site into an inhabited forest. The use of rough terracotta blocks and a few details, such as a porch, a railing, an overhang on the roof or a simple balcony, give the ensemble a certain elegance that suits a modest budget. Public buildings It is impossible to imagine the city without mentioning its educational facilities. que se les da un toque contemporáneo que se nota en la extraña inclinación de su cubierta. CONTEXTOS URBANOS: Este último capítulo reúne una serie de proyectos ubicados en situaciones urbanas específicas y diversas: en la periferia de las ciudades, en centros históricos, etc. Sus programas, muy diversos y de escalas variables, son principalmente parques o espacios públicos (a veces verticales), equipamientos universitarios, culturales, museísticos o escolares, aunque también se incluyen en la selección viviendas y objetos móviles con funciones múltiples. Parques urbanos La memoria y la conmemoración son temas recurrentes que a menudo encontramos en plazas o parques de las ciudades (monumentos conmemorativos, estatuas, estelas, etc.) El Parque Grancolombiano es un complejo histórico y turístico ubicado en Villa del Rosario a unos kilómetros de la frontera con Venezuela. Esta ciudad contiene un patrimonio histórico y simbólico importante que convoca el período de la independencia, momento en el cual las fronteras no estaban todavía fijas. Dentro de esta trama conmemorativa, el parque funciona como una bandeja de naturaleza, que reúne en un mismo lugar, los cuatro edificios patrimoniales que han marcado la historia del país en un recorrido conmemorativo compartido. Aquí el paisaje juega un papel unificador y pacificador, entre urbanidad y naturaleza, entre patrimonio, memoria y arquitectura. La memoria ha jugado también un papel importante en el proyecto del Parque del Prado Centro que se encuentra en un sector norte de Medellín. Pero la metodología empleada por Edgar Mazo es más arqueológica, ya que busca, revela y valora las diferentes capas de la historia del lugar que, a lo largo de los años, se han superpuesto unas a otras. Las estructuras anteriores encontradas, como columnas, vigas y vacíos de las casas preexistentes, patios interiores, reaparecen y se recomponen formando una obra nueva, un palimpsesto. Todo se hace con finura, frugalidad, reciclaje y renaturalización, que, en conjunto, genera un ecosistema y, en definitiva, una geografía de la memoria. Viviendas En la misma ciudad, el barrio de El Poblado es el ejemplo perfecto de la presencia vegetal en la localidad, que impregna calles y arquitectura. En el edificio de viviendas C36, los arquitectos de Obra Negra usan la naturaleza como esencia del concepto. El proyecto preserva la vegetación preexistente y la extiende con jardines verticales y suspendidos de la fachada hasta fundirse con los árboles del solar. Esta estrategia, tanto estética como bioclimática, contribuye también a la regulación térmica de la residencia. El edificio Suramérica, de Sebastián Serna Hosie, y el edificio 7 patios, de Lucas Oberlaender, son dos programas experimentales de vivienda social situados en el casco antiguo de Bogotá. Los dos arquitectos son inventivos y generosos, y utilizan materiales de bajo coste como el ladrillo visto. Esta «arquitectura povera » se compensa con el uso de carpintería metálica fina, que les confiere un cierto refinamiento. Situados en parcelas profundas, los volúmenes se curvan como cintas, alternando espacios llenos y vacíos, edificios, porches y patios. El planteamiento de Ana Elvira Vélez sobre la vivienda individual en San Marino se beneficia de un contexto menos restrictivo. Las casas adosadas de dos plantas orientadas y alineadas con tejados se basan en la tipología tradicional. La fuerza de este proyecto reside en el paisaje natural, que se cuela en los intersticios y transforma el lugar en un bosque habitado. El uso de bloques de terracota en bruto y unos pocos detalles, como un porche, una barandilla, un voladizo en el tejado o un sencillo balcón, confieren al conjunto una cierta elegancia que se adapta a un presupuesto modesto.
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