Nieto y Sobejano, A Game with Shifting Mirrors

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 Articulo originalmente publicado en TC Cuadernos nº 131/132

Un análisis de las obras de Nieto y Sobejano. Por Covadonga Blasco Veganzones

En 1851, el científico británico Charles Wheatstone presentó en la Exposición Universal de Londres una máquina que causó furor en el siglo XIX: el estereoscopio. Este invento funcionaba mediante unas tarjetas de cartón (esterogramas) en las que aparecían impresas dos imágenes aparentemente iguales que, al observarse con el aparato desde un determinado ángulo, se fusionaban en una representación virtual de una escena tridimensional.

En su afán por ahondar en la supervivencia de las imágenes, en las estanterías del estudio madrileño de los arquitectos Fuensanta Nieto y Enrique Sobejano se esconden miles de diapositivas. Estos recuerdos de pequeño formato, recopilados en sus primeros viajes compartidos con alumnos de la Escuela de Arquitectura de Madrid, conforman la base de sus estereogramas personales.

Tres particulares tarjetas nos adentran en un juego perspectivo. En cada una de ellas se emparejan dos imágenes, reflejo aparente la una de la otra, cuyo solape produce un tercer plano de visión futuro del que surgen reflexiones, vibraciones y ecos de las palabras de Fuensanta Nieto y Enrique Sobejano.

Juegos ópticos que pretenden profundizar en el origen de la ideación de tres de sus proyectos más recientes.

Reflexiones

«Los proyectos son reflejos unos de otros como efecto imprevisto de un juego infinito de espejos«

Para conmemorar la inauguración del auditorio y palacio de congresos de Mérida, se realizaron cien pequeñas reproducciones de la volumetría de este edificio, obra clave en la trayectoria profesional de Nieto Sobejano. En un acto cargado de intuición, los lingotes de hormigón moldeados se fotografiaron juntos, de tal forma que su disposición equidistante creó la ilusión de un reflejo múltiple. El falso espejo creado a partir de la repetición de una misma forma constituyó una primera reflexión sobre la que continuar profundizando en la relación entre lleno y vacío en su obra posterior.

Auditorio y Palacio de Congresos de Mérida, España, 2004. 100 reproducciones volumétricas. Foto: Aurofoto. Cortesía de Nieto Sobejano Arquitectos.

Auditorio y Palacio de Congresos de Mérida, España, 2004. 100 reproducciones volumétricas. Foto: Aurofoto. Cortesía de Nieto Sobejano Arquitectos.

Mercado, Biblioteca y Polideportivo Barceló, Madrid, España, 2014. Maqueta final. Foto: Diego Hernández. Cortesía de Nieto Sobejano Arquitectos.

Mercado, Biblioteca y Polideportivo Barceló, Madrid, España, 2014. Maqueta final. Foto: Diego Hernández. Cortesía de Nieto Sobejano Arquitectos.

Hotel Königshof. Münich, Alemania. Maqueta de trabajo. 2014. Foto: Nieto Sobejano Arquitectos. Cortesía de Nieto Sobejano Arquitectos.

Hotel Königshof. Münich, Alemania. Maqueta de trabajo. 2014. Foto: Nieto Sobejano Arquitectos. Cortesía de Nieto Sobejano Arquitectos.

Las oficinas de Nieto Sobejano trabajan insistentemente en líneas de investigación determinadas tras años de experimentación en concursos y encargos. El juego combinatorio, la cubierta como paisaje o los vacíos densos, son las premisas conceptuales entorno a las cuales se clasifican los proyectos.

Dentro de la línea de investigación vacíos densos, se agrupan las tres obras que conforman el primer estereograma: el auditorio y palacio de congresos de Mérida (2004), el mercado, biblioteca y centro polideportivo Barceló (Madrid, 2014) y el Hotel Königshof (Múnich, 2017).

El filósofo Gilles Deleuze apuntaba en su obra Diferencia y repetición que la determinación del concepto implica la comparación de los predicados posibles con sus opuestos, en una doble serie, regresiva y progresiva, recorrida, por un lado, por la rememoración y, por el otro, por una imaginación que tiene como meta reencontrar, recrear.

El método de formalización de conceptos a través de la reproducción memorativa-imaginativa está íntimamente ligado a las idas y venidas en el reflejo de Nieto Sobejano.

El primer recorrido que describía Deleuze, la rememoración, permite fácilmente hacer emerger de los espacios intermedios del mercado y polideportivo de Barceló los vacíos del auditorio de Mérida. Ahí, donde se conjugan dos predicados posibles y opuestos, entre el lleno y el vacío, surge la diferencia. Sin embargo, el vacío del auditorio es el resultado de una operación de sustracción, mientras que el gran espacio abierto que articula los volúmenes del multifuncional complejo de Barceló es consecuencia de la disposición de las piezas en el espacio.

Es la imaginación, el recorrido hacia el reencuentro, la que permite que el vaciado se densifique en el reflejo desplazado de una obra sobre la otra. La reminiscencia entre vacíos es por tanto aparente, y su estrategia de formación, completamente diferente.

Solapadas estas dos imágenes, se proyecta un categórico vacío denso. Una masa articulada por vacíos donde la sustracción y la composición previas se combinan en una potente grieta. Un sólido fracturado por la actividad de su interior que se perfila en el horizonte de la Neuhauser Strasse de Múnich como un nuevo hito arquitectónico en la ciudad.

Vibraciones

«Los programas informáticos ayudan, sin duda, pero para nosotros siempre entran en el proceso más tarde, una vez hemos tratado de comprender los elementos con los que trabajar.»

La arquitectura es realmente presencia. Pero al igual que la música es también la representación escrita de una melodía en el pentagrama antes de que suene, el dibujo de un edificio puede ser interpretado como un objeto espacial que provoca una emoción antes de ser construido. El acto de creación de la arquitectura comienza entonces, en el dibujo.

Es a través del dibujo como exploran las posibilidades de un proyecto Fuensanta Nieto y Enrique Sobejano. Sus juegos combinatorios, mediante los que han sido generadas obras como el Centro de Arte Contemporáneo de Córdoba (2013), el desaparecido mercado temporal de Barceló (2008) o el Joanneumsviertel de Graz (2011), se formalizaron mediante reglas ficticias de combinación imaginadas por los propios arquitectos.

La maduración de las relaciones entre formas geométricas puras, habituales en la obra de Nieto Sobejano, se alcanzan mediante el dibujo y las maquetas de trabajo. Herramientas tradicionales con las que se modela y modula una arquitectura que nace de la intuición y cuyo levantamiento, en muchos casos, podría hacerse mediante el lenguaje paramétrico una vez llevada a cabo la construcción.

El dibujo convierte a los edificios en cuerpos elásticos. Lejos de ser concebidos a través de programas informáticos, haciendo que el proyecto quede al servicio de la herramienta, los parámetros que definen una estrategia geométrica se adaptan a factores internos y externos, haciendo del cambio un estado latente en evolución constante durante el proceso de diseño.

El proyecto para la fundación del compositor estonio Arvo Pärt es, entre otro muchos, un ejemplo de arquitectura orgánica por la que Nieto Sobejano fue merecedor de la medalla Alvar Aalto en 2015. El edificio es un cuerpo con tres órganos: fachada, cubierta y un serpenteante muro interior que divide usos privados y públicos, además de contener todas las instalaciones del edificio. Una unidad compleja que crece y consigue adaptarse a los cambios siendo leal a sus propias leyes de crecimiento.

La obra se subleva al sometimiento del arquitecto y su fachada deja de ser un límite para convertirse en una membrana vibrante que se adapta tanto a un las exigencias programáticas como al contexto. La mirada se distrae en el dibujo y el contorno del edificio deja de ser una línea para convertirse en lugar. En él se emplaza uno de los mayores intereses de Nieto Sobejano: las asociaciones visuales entre expresión artística y forma arquitectónica.

El tiempo dejó al descubierto los arrepentimientos de Velázquez, complicando por un instante la imagen de las patas del caballo de Felipe IV a caballo. Sin derribar los principios implícitos en el proyecto, el solape de los catorce tanteos previos a la forma definitiva del Arvo Pärt Centre son también una búsqueda del equilibrio a través del dibujo. Un movimiento en lo estático que es a su vez el rastro de la elaboración de un edificio en el tiempo. Una vibración que se visibiliza en una imagen compuesta por exposiciones múltiples de un cuerpo en movimiento, como ya hiciera el fotógrafo Elisofon con Marcel Duchamp en su particular homenaje al desnudo bajando la escalera.

Fragmento. Felipe IV, a caballo. Hacia 1635. Óleo sobre lienzo. Diego Velazquez. Museo Nacional del Prado. Madrid

Fragmento. Felipe IV, a caballo. Hacia 1635. Óleo sobre lienzo. Diego Velazquez. Museo Nacional del Prado. Madrid

Marcel Duchamp descendiendo la escalera. Eliot Elisofon. 1952. © Time, Inc.

Marcel Duchamp descendiendo la escalera. Eliot Elisofon. 1952. © Time, Inc.

Exposiciones múltiples de la planta del Arvo Pärt Centre. Laulasmaa, Estonia. Nieto Sobejano 2016.

Exposiciones múltiples de la planta del Arvo Pärt Centre. Laulasmaa, Estonia. Nieto Sobejano 2016.

Este edificio, en mitad del bosque de Laulasmaa, podrá leerse como la combinación de una serie de leyes compositivas, pero tras su forma definitiva se esconde un proceso de diseño basado en precisos movimientos que caminan hacia el optimismo de ver construida una de las obras más maduras de Nieto Sobejano. El papel, como en una partitura de Arvo Pärt, muestra la promesa de una presencia emocionante, anunciada en la huella de los pensamientos en el tiempo.

Ecos

«Nos gusta pensar en una conversación en la que nuestro trabajo toma constantemente en referencia la memoria de lo existente.»

Cubierta para el centro comercial Kastner & Öhler. Graz, Austria, 2016. © Paul Ott. Cortesía de Nieto Sobejano

Cubierta para el centro comercial Kastner & Öhler. Graz, Austria, 2016. © Paul Ott. Cortesía de Nieto Sobejano

Ampliación de la Royal Infirmary, Bristol, Reino Unido. © Roland Halbe. Cortesía de Nieto Sobejano.

Ampliación de la Royal Infirmary, Bristol, Reino Unido. © Roland Halbe. Cortesía de Nieto Sobejano.

Sala de exposiciones de la ampliación del Museo Sorolla. Madrid, España, 2016. Infografía cortesía de Nieto Sobejano.

Sala de exposiciones de la ampliación del Museo Sorolla. Madrid, España, 2016. Infografía cortesía de Nieto Sobejano.

La relectura de la realidad multiplica en su diversidad las posibilidades de materializar una misma idea. Por ello, la conversación con la memoria de lo existente siempre aporta una nueva manera de abordar un proyecto, y el descubrimiento del lenguaje inherente a las formas encontradas estimula el pasado para dar lugar a las formas del futuro.

Recientemente anunciados como ganadores del concurso para la ampliación del Museo Sorolla, la propuesta de Nieto Sobejano supone una conversación con la casa-museo original del pintor. Las antiguas naves que alojaban el taller del artista se desplazan literalmente para conformar los nuevos espacios de exposición. Un gesto que muestra a los arquitectos como sensibles lectores de atmósferas y que aseguran una prolongación de la intimidad pública que inunda esta institución.

Expertos en actuaciones en edificios históricos, las intervenciones de Nieto Sobejano en el patrimonio consolidado son injertos que dan lugar a una nueva especie de espacio. En ellos, la resonancia del pasado es permanente, y los signos tangibles conforman un diccionario propio para cada proyecto que amplía con neologismos el lenguaje arquitectónico contemporáneo.

Edificios que asisten y consolidan un diálogo a través del cual encontrar una arquitectura verdadera, como la intervención en el Royal Infirmary de Bristol (2016) o la cubierta para los almacenes K&O de Graz. Si bien el proyecto austriaco es un fragmento interpretado de lo circundante, asumiendo ser una nueva condición del paisaje urbano del cual proviene, la fachada del hospital de Bristol es la envoltura del contenido encontrado, una segunda piel metálica que se adhiere a los marcados ritmos de hormigón existentes del alzado principal.

Conservar y crear son las acciones que sustentan la deriva entre la interpretación y la mímesis trazada entre Graz y Bristol, y que conducen a una reformulación de los sistemas de actuación en el patrimonio. La abstracción de las naves del Museo Sorolla denotan un giro hacia la abstracción que depura y hace auténtico al gesto. Una escucha atenta del pasado que permite responder, de manera concisa, al universo de preguntas que abre siempre una obra de restauración y ampliación.

Desdoblamientos entre lo ajeno y lo propio que designan a Nieto Sobejano como mediadores críticos entre estratos históricos. Conscientes del difícil papel que desempeña el arquitecto en la sociedad actual, su presencia en el diálogo con el pasado y la memoria alcanza una nueva dimensión en la que el arquitecto participa en una conversación en la que tiene permiso a entrometerse. Intervenciones que apuestan por ser el eco nítido de las palabras de otros y que ensalzan la identidad camuflada de los edificios.

Un juego de espejos que se desplazan

Si bien el estereoscopio demuestra que la arquitectura próxima de Nieto Sobejano va más allá de la simple duplicidad que otorga un espejo, otro instrumento óptico, el caleidoscopio, es el mecanismo mediante el cual consiguen la proyección de sus edificios, conteniendo en cada uno de ellos el pasado en el presente, así como también el porvenir.

Compuesto por espejos que se desplazan, el caleidoscopio pone en marcha un juego de reflexiones múltiples en el que geometría, memoria e invención se combinan produciendo un lenguaje personal transformado en público. Una herramienta que gira en cada nuevo proyecto perseverando en la rotundidad de sus principios: el hallazgo de lo complejo en la combinación de las formas simples y el diálogo constante con la memoria de lo existente.

Tras más de treinta años construyendo ideas, Nieto Sobejano ha alcanzado la plenitud de las formas jugando con la materia irreal, aquella que es una mera y hueca pasividad que recibe las formas universales como las recibiría un espejo que, simulando estar lleno, realmente está vacío , dispuesto a colmarse de reflexiones con el objetivo de encontrarse a ellos mismos en el reflejo de su arquitectura.

Estudio Nieto y Sobejano

Madrid. Noviembre 2016.

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Monografía dedicada a la obra de Nieto y Sobejano.

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Monografía sobre el Palacio de Congresos y Exposiciones de Mérida.

 

 

 

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