Mirador da Cova por Arrokabe arquitectos

El encargo de un mirador para la bodega Abadía da Cova en una zona rural de una zona agrícola intensamente trabajada supone, como los autores explican, una evidente reivindicación del derecho a vivir del territorio en pleno cambio generacional de la gestión.

Territorio y lugar

La topografía y la posición privilegiada del emplazamiento son especialmente propicias para establecer una relación visual, tanto cercana como lejana, con las laderas y la ribera del río Miño.

La potencia y singularidad de las vistas se aprovecha para establecer un acotado programa de espacios exteriores, “o Faiado da Abadia”, que permiten la cata de los vinos de la bodega bajo unas condiciones espectaculares de relación con el paisaje de la Ribera Sacra conocido como “O cabo do Mundo”.

Con un desnivel medio del 30% la verticalidad, sin lugar a duda, define una manera de habitar el territorio y de vivir en el paisaje; casi colgados de la ladera, en equilibrio con la tensión horizontal de los socalcos sostenidos por la delicada malla de muros de contención en piedra.

Esta dualidad se recoge de manera explicita y elegante en la propuesta de Arrokabe Arquitectos para el mirador-catador-plataforma-conector que articula las preexistencias edificadas de la Adega Moura y su relación con la sinuosa carretera que las transita.

La operación, aparentemente sencilla, pero desde luego nada simple, logra combinar de manera inteligente y delicada esa dualidad entre el estar y el transitar, entre contemplar y recorrer con la mirada.

Y lo hace con una solución extremadamente respetuosa con el lugar, y con su tradición material, pero sin renunciar a los objetivos de construir un nuevo signo propio para los clientes; signo que con el paso del tiempo trascenderá lo constructivo-expresivo para ser reconocible y reconocido como símbolo del propio territorio.

Este resultado puede entenderse mejor desde la concordancia que existió desde el primer momento entre arquitectos y clientes.

Como ellos mismos se reconocen mutuamente: “Un tándem que funcionó desde el primer día” y “unos clientes con criterio, sensibilidad y respetuosos con su territorio”. Aunque siempre sea más sencillo hacer buena arquitectura cuando las condiciones y las sinergias acompañan, la realidad es que además hay que lograrlo, como ocurre en esta ocasión.

Materialidad y construcción

A partir de este punto, vamos a dejar que sean ellos quienes expliquen los pormenores de las decisiones materiales contempladas en la memoria de proyecto:

“Una losa de hormigón armado descarga sobre dos muros de contención existentes y nuevos muros de carga también resueltos en hormigón con una cara vista ejecutada con un encofrado de rollizos de madera de diferentes diámetros. La gran rigidez de esta estructura anclada al terreno resuelve el arriostramiento general de la pieza principal del mirador permitiendo, así, la utilización de pequeñas escuadrías a pesar de su gran exposición a los vientos dominantes.”

“Sobre el arranque de pilares de acero, la estructura se resuelve con madera acetilada de pino, que alcanza altos niveles durabilidad y estabilidad partiendo de árboles con una edad de 28 años. Esta decisión nos ha permitido no utilizar acabados con biocidas que pudieran lavarse y acabar afectando a la plantación próxima. No obstante, a pesar de las grandes prestaciones del material, el detalle constructivo se ha utilizado de manera consciente para minimizar la clase de riesgo alargando, más aún, la vida útil de la construcción y asegurándose su permanencia en el tiempo, sumándose al patrimonio que heredarán las siguientes generaciones. La madera adquirirá un tono agrisado, derivado de la presencia de mohos en las microfisuras superficiales, que funcionará como testigo del paso del tiempo.”

“Las barandillas se han resuelto en acero inoxidable e incorporan una malla, también de acero inoxidable, que servirá de tutor para plantas trepadoras contribuyendo a la mimetización de la edificación y a evitar el sobrecalentamiento derivado de las altas temperaturas características de la zona en verano.”

El equipo Arrokabe se está especializando en estas operaciones de pequeña escala pero gran trascendencia para los lugares en los que intervienen, partiendo de un conocimiento real y respetuoso del medio.

En su caso, la sostenibilidad siempre está entendida como lógica inherente al proyecto y no como eslogan; como por desgracia está tan de moda está en arquitecturas de grandes intenciones y realidades vacuas. Y las decisiones técnico-constructivas de este proyecto, como en el resto de su obra, aportan una elegancia visual que para nada es rebuscada, sino que refuerza la propia lógica del proyecto, de las preexistencias, de las decisiones materiales.

Por si todo ello no fuera bastante para que apreciemos su arquitectura, quizás sea aún mas importante la coherencia con la que desarrollan el oficio; una actitud que si se extendiese suficientemente mejoraría sustancialmente nuestras ciudades y territorios, y seguramente la percepción de nosotros mismos.

Ficha técnica

Nombre del proyecto: Mirador da Cova

Situación: Parroquia da Cova. O Saviñao. Lugo (España)

Fin de obra: 19/09/2019

Autores:  ARROKABE Arquitectos SLP. Óscar Andrés Quintela + Iván Andrés Quintela

Colaboradores:                                  

Estructura:

– ARROKABE ARQUITECTOS

– MECANISMO INGENIERÍA

Modelo Cadwork: ESCUADRÍA

Control de calidad de la madera: CIS-MaDEIRA / XERA

Instalaciones: INOUS ENXEÑERÍA GLOBAL

Promotor: Adegas Moure SA

Empresa Constructora:                     

– Construcciones Joalpe SL

– Carpintería Arxiz (Carpintero mirador)

– José Vázquez Santos (Carpintero edificación auxiliar_wine bar)

Arquitecto Técnico: Francisco Fernández Novas

Superficie de la intervención: 280m2

Fotografías final de obra: Luis Díaz Díaz

 

 

Autor

Imagen de Ricardo Merí de la Maza

Ricardo Merí de la Maza

Doctor Arquitecto. Editor en la revista TC Cuadernos