Colegio Brains, De Lapuerta + Campo Arquitectos

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El primer colegio PassivHaus de nueva planta en España. De Lapuerta + Campo Arquitectos construyen el Colegio Brains María Lobillo.

De Lapuerta Colegio Brains
Exterior Colegio Brains María Lobillo 9. Fotografía: ©Manuel Ocaña

El Colegio Brains María Lobillo 9 es el nuevo edificio Passivhaus llevado a cabo por el equipo De La puerta + Campos Arquitectos. Enfocado en el ahorro energético, este edificio es capaz de renovar el aire automáticamente cuando los niveles de CO2 aumentan. Desde la concepción del edificio, los arquitectos trabajaron para que el colegio pueda funcionar desconectado de la red, funcionando mediante energía procedente de fuentes renovables.

El edificio ha sido diseñado con los requisitos indispensables en Passivhaus, teniendo en cuenta para su diseño la compacidad, el control de la orientación y el viento y la integración de la vegetación. Su fachada se resuelve con un fuerte aislamiento continuo sin puentes térmicos aportando una alta hermeticidad al paso del aire. El material escogido por los arquitectos para resolver la fachada ha sido el vidrio en dos vertientes: serigrafiado en verde y espejo.

El primer colegio PassivHaus de nueva planta en España cuenta también con espacios de aprendizaje versátiles, tanto interiores como exteriores. Una planta entera está dedicada a la construcción, mantenimiento y cuidado de un jardín natural que será responsabilidad de los propios alumnos, fomentando en ellos el respeto por la naturaleza y por el planeta.

Planta colegio brains
Planta baja y primera Colegio Brains María Lobillo 9. De Lapuerta + Campo Arquitectos

A continuación se encuentran todos los detalles del Colegio Brains Lobillo 9 por el estudio de arquitectura De Lapuerta + Campos Arquitectos:

Algunas veces, uno tiene la suerte, de verse envuelto en procesos que sólo pueden traer cosas buenas.

Cuando aceptaron nuestras dos propuestas: Proponer “nuevos espacios educativos” y que fuera récord de no consumir energía no renovable, vimos que aquello sólo podría traer “cosas buenas”. El que en este nuevo edificio de bachillerato las aulas sean diáfanas, ampliables y dotadas de todas las tecnologías punteras, no era novedad. Sí lo era que el aprendizaje se pudiera dar fuera de las mismas aulas.

Una familia de espacios, formalmente parecidos, como la silueta de una antigua llave cambiada de escala, con un banco perimetral circular, acogen esos encuentros.

El primero en el acceso, quiere desaparecer hacia el exterior con una fachada especular entre arboles adultos. Es el de acogida, para que un profesor mantenga una conversación con unos padres, sin esconderse. También enseña, bajo luces cenitales, las actividades del colegio.

El segundo, en el corazón de la planta baja, fomenta trabajos en pequeños grupos de alumnos, tutorías de un profesor, momentos de relajo individual.

El tercero es el mejor. Un espacio de graderío-biblioteca abierto a un sorprendente jardín elevado. Dos hojas correderas gigantes (y sofisticadas para cumplir los estándares Passivhaus Premium), convierten en muchos momentos del año, en un solo espacio las gradas donde algunos rebuscan en sus “ipads”, con el jardín donde otros tumbados en el césped o sentados en bancos circulares alrededor de 4 árboles adultos, aprenden lo que sea.

Desde el exterior, el jardín elevado con grandes árboles de hoja caduca (la losa se quiebra para dejar 1,25 metros de tierra vegetal), quiere contar que allí se estudia y se aprende de otra forma, mirando a utopías exteriores de otras épocas. Su iluminación artificial, bajo los troncos, proyectando las copas sobre la fachada, produce imágenes atractivas e irreales.

La materialidad:

Los materiales del colegio son: vidrio serigrafiado en verde, flotando, para todas las fachadas. La llave exterior de acceso de vidrio espejo, que quiere no existir, solo reflejar cosas. El patio inglés del gimnasio de sótano, frente una pared de hormigón sin cuidar, llena de trepadoras.

Fachada Colegio Brains María Lobillo 9. Fotografía: ©Manuel Ocaña

Dentro del gimnasio hemos puesto unos ojos de buey reciclados de otras obras (de vidrio antifuego) para que los alumnos se asomen a su cuarto de máquinas.

Que vean a donde llegan los pozos canadienses, cómo funciona la aerotermia. Hasta dónde llega la energía fotovoltaica. Todos los controles de calidad del aire y de CO2 de cada espacio. Donde se enchufan y acumulan las baterías para los días grises. Con flechitas y letreros de pintura blanca, para que lo entiendan y se sientan orgullosos. La discusión sobre el propio edifico y sus estrategias como ventana docente.

El primer colegio PassivHaus de nueva planta en España…
El primer colegio desconectado de la red…
El primer colegio que refleja los árboles en sus fachadas…

Un colegio altamente eficiente:

Trabajamos desde el inicio en un colegio que pueda funcionar desconectado de la red, altamente eficiente, funcionando mediante energía procedente de fuentes renovables. El diseño parte de una condición de baja demanda energética de calefacción y refrigeración con datos de 10 kWh/(m²a) de calefacción y 10 kWh/(m²a) de refrigeración), bajo el estándar Passivhaus Plus: Prácticamente toda la energía consumida procede de fuentes renovables.

Para alcanzar este objetivo, se instala un fuerte aislamiento térmico continuo sin puentes térmicos (ψ≤0,01W/(m2K), un alto nivel de hermeticidad en toda la envolvente al paso del aire y altas calidades en el acristalamiento (Ug≤0,08W/(m2K), con vidrios tripalit en fachada norte.

Además de estos requisitos, indispensables en Passivhaus, se diseña el edificio teniendo en cuenta la compacidad, el control de la orientación y del viento y la integración de la vegetación. Se plantea frente a las aulas a sur y oeste, la colocación de arbolado de hoja caduca para protección del sol en verano, y paso del mismo en invierno.

Un sistema de ventilación con recuperación de calor garantiza una óptima calidad y renovación y del aire interior. El aire de impulsión al recuperador de calor viene pre-calentado o pre-enfriado por pozos canadienses. De esta forma, el recuperador consumirá menos energía para calentar o enfriar el aire de ventilación.

En cuanto a la producción de energía renovable, se disponen en cubierta 141 m2 de paneles fotovoltaicos, que generan energía eléctrica para autoconsumo.

Es reto PassivHaus:

En cuanto al control del sistema de ventilación y climatización, mediante la medición de las condiciones de confort individuales por aulas (temperatura, humedad, concentración de CO2), y una gran definición en instrumentación y control del aire de renovación y del agua de climatización, se logra la priorización de las fuentes de energía pasivas (pozos canadienses) respecto a las fuentes activas de producción (aerotermia), así como reducir el consumo eléctrico mediante el diseño de caudal variable en su distribución. Todo ello, reflejado en un sistema de monitorización que permite la parametrización del sistema y el seguimiento de las condiciones de confort en tiempo real

En los espacios libres de parcela se ha configurado un entorno ajardinado, permeable, un bosque de abedules y arces, genera a su alrededor un ambiente de confort, favorecido por la absorción de la radiación solar, evapotranspiración y la mitigación del calor mediante sombras y superficies refrescantes, minimizándose la cuantía de pavimentación

El edificio se diseña pensando en que pueda ser un modelo de referencia en el aprendizaje de los alumnos sobre la eficiencia y sostenibilidad, haciéndoles partícipes de los ciclos y procesos energéticos del edificio. Para ello se dejan visibles y accesibles la llegada de los pozos canadienses al recuperador de calor, los paneles fotovoltaicos o los controles de CO2 mediante pantallas informativas al entrar en el edificio. Un colegio referente en sostenibilidad.

El edificio se enfoca hacia esa estrategia Passivhaus como reto; otros enfoques, otras estrategias, son posibles para la discusión sobre una arquitectura que le gustaría mejorar lo que encontró cuando llegó. La innovación en el diseño y el edificio construido abarca a todas las escalas del diseño y ha resultado apasionante y divertida. En las reuniones cuando empezando, había mucha, mucha gente, alrededor de la mesa.

Ficha técnica:

Nombre obra/Equipo redactor: Colegio Brains María Lobillo 9 DE LAPUERTA + CAMPO ARQUITECTOS (Jose María de Lapuerta Montoya y Paloma Campo Ruano)
Ingeniería: Valladares
Estructura: Calconsa
Climatización: Daimat
Passivhaus Diseño: Zero Energy
Fotografía: Manuel Ocaña

Si te ha gustado conocer el Colegio Brains de los arquitectos De Lapuerta + Campos arquitectos y necesitas conocer más acerca de arquitectura escolar, puedes consultar nuestra colección de Temas de Arquitectura. En estas revistas encontrarás edificios escolares de autores como: Batlle i Roig Arquitectes, Carmé Pinós o AH Asociados.

Sobre el autor del artículo

Arquitecta | Editora de contenidos

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