10 preguntas a NOARQ. Arquitectura, por Darío Álvarez

Darío Álvarez, tutor de la investigación llevada a cabo por José Carlos Nunes de Oliveira “Arquitectura no ponto zero” entrevista al arquitecto portugués para su monografía TC Prospectiva NOARQ Arquitectura.

NOARQ Arquitectura
NOARQ. Arquitectura. Casa RPFV. ©Fernando Guerra

ENTREVISTA JOSÉ CARLOS NUNES DE OLIVEIRA. NOARQ Arquitectura, Darío Álvarez

Quiero comenzar agradeciendo tu invitación para realizar esta entrevista, lo que para mí es un enorme placer. Nos conocimos hace años en un curso de Doctorado que impartimos desde la Escuela de Arquitectura de Valladolid en la ESAP de Porto y desde el primer momento hubo algo que nos conectó, a pesar de la diferencia de edad, probablemente una misma pasión compartida por la arquitectura, sin duda fue eso. Tuve la ocasión de tutorar tu investigación final, titulada “Arquitectura no ponto zero”.

Analicé sobre la construcción y destrucción del límite arquitectónico en el panorama de la Arquitectura Contemporánea en Portugal, un trabajo sumamente interesante que ya ahondaba en algunas cuestiones proyectuales, como el límite, que entonces te interesaba y que, años después, está muy presente en todas tus obras y forman parte de tu procedimiento de proyecto. Recuerdo algunos encuentros y conversaciones en años posteriores, tu vitalidad, tu curiosidad y tu trato cariñoso; recuerdo, sobre todo, un detalle que me conmovió mucho: en un viaje que hiciste a Brasil, fuiste expresamente a ver a Oscar Niemeyer, conocedor de mi devoción por él, llevaste un librito suyo para que me lo dedicara, un objeto que guardo como un auténtico tesoro. Ya en aquel entonces yo te imaginaba con una trayectoria brillante como arquitecto y el tiempo y la calidad de todas tus obras me dan la razón por completo.

  1. Como arquitecto, me interesa siempre conocer el proceso de proyecto de mis colegas, que considero fundamental para la realización de una buena obra de arquitectura. El arquitecto finlandés Juhani Pallasmaa se refiere a «la mano que piensa», expresión acertada con la que estoy totalmente de acuerdo. ¿Cómo entiendes tu proceso de proyecto desde el pensamiento hasta el dibujo, tú que utilizas el dibujo a mano como una herramienta básica?

JCNO: No conocía la expresión de Pallasmaa, hace muchos años que utilizo un aforismo similar – “pensar a mano” – para presentar mi modo de hacer. El desarrolló de mi trabajo es una reflexión tangible – la mano busca que los otros vean aquello que solo el cerebro consigue construir sin ser. Los razonamientos de lógica en cadena y los procesos de memoria se conjugan y se registran en esquemas, apuntes, perspectivas, alzados, fragmentos de plantas, números… El registro de estos esquemas, en formas conjugadas, concretan un determinado conjunto de información, sin el cual, la memoria no reacciona (… a veces, con miedo, porque el cerebro produce mas y con mayor velocidad a lo que la mano consigue registrar) surgen revelaciones mas o menos agradables, con mas o menos sentido de lo que los ojos nos devuelven al cerebro, manteniendo un proceso circular entre el cerebro y la mano con una mejora continua.
El cerebro y la mano, constituyen la anatomía del diseño. Las manos materializan la idea, el diseño es el camino más inmediato para ir al encuentro de las decisiones: comparar, juzgar y escoger. (…)

  1. ¿Qué parte del proyecto surge con los dibujos a mano y qué parte con el desarrollo con maquetas u otras herramientas?

JCNO: En ninguna fase del proyecto excluimos el diseño a mano. Ninguna fase dispensa la mano. El dibujo es inmediato; es un impulso eminente y una permanencia. Es un instrumento sine qua non de un proyecto de arquitectura.
(…) El dibujo comienza en la primera reunión con el cliente y termina en el íltimo día de la obra. A veces, además de la obra, estamos vinculados umbilicalmente a estas y diseñamos más allá de la obra. No se qué es la arquitectura sin la mano que experimenta.
¿Cuantas palabras serían necesarias para explicar una línea?
¿Es una línea o qué es?
Volvamos a los códigos no verbales. La arquitectura no se dice, se diseña y para que no queden dudas, se describe. (…)

  1. El proyecto de arquitectura es un proceso de síntesis, cuando proyectamos vamos planteando las diferentes opciones y lo que hacemos es ir descartando unas y quedándonos con otras, hasta encontrar un camino de síntesis que nos lleve a la definición final del proyecto ¿crees que es necesaria esa síntesis?

JCNO: (…) La síntesis es un proceso común en la arquitectura. Creo que no hay otro camino como el devenir del pensamiento científico. De algún modo, hasta los peores ejemplos de la construcción son objeto de síntesis, (…)
Seleccionar impone exclusiones. Sigue un proceso de depuración y ajuste constante hasta los últimos días de la obra, a través de un ejercicio repetido de dibujo y redibujo – confirmar o corregir. Nada tiene que ver con el intento sistemático de imponer decisiones programadas al proyecto reflejado en “Notes on the Synthesis of Form” de Christopher Alexander. Me refiero a un proceso sensible que rechaza cualquier obsesión universalista, tratada, estandarizada o reguladora. Me refiero a un desafío a la sensibilidad que la belleza de la arquitectura nos da. Mi ejercicio de síntesis esta comprometido consigo mismo, con la solución que se esta construyendo, sin tener como fin “la verdad absoluta”, sino la alternativa mas depurada que consigo obtener en un determinado contexto de complejidad.
¿Y cómo se hace? (…)
Hace casi 100 años atrás, el joven Aalto decía: “la única cosa cierta en la arquitectura es: construye de forma natural, no fuerces las cosas, no hagas nada sin fundamento. Todo lo inútil se torna feo con el pasar del tiempo”. (…)

  1. ¿Cómo construyes tú ese camino hacia la síntesis en tus proyectos?

JCNO: (…) Como explicaba anteriormente, la síntesis es de algún modo la “fuerza de gravedad” a la que esta sujeta toda la extensión del proyecto. Se trata de una fuerza constante que comprime incesantemente la idea, exprimiendo todo el material en exceso. Es un estado de alerta y corrección permanente a la materia del diseño.
Sintetizar se entiende aquí como depuración, conciliación, solidaridad y dotación de identidad a cada elemento que constituye el proyecto. A tal punto que se procura obstinadamente el detalle exacto que solo podría caber allí y no en otro lugar.
Una vez alcanzado ese momento, nos encargamos de la economía del proyecto, intentamos sacar todo el potencial de la solución para resolver el mayor numero de casos idénticos en la obra.
Solo conseguimos lograr esta racionalización del esfuerzo cuando dominamos la totalidad y cada parte del proyecto. Cuando estamos satisfechos con una solución, es el momento de reevaluar y seguir corrigiendo – la obra es el momento de retomar y cerrar definitivamente la sintesis.
Leí un pensamiento en alguna parte del Maya Angelou y anoté “Has lo mejor que puedas hasta que lo sepas. Después, cuando sepas bien, hazlo mejor”. (…)

  1. Ese camino de síntesis ¿crees que es diferente en cada proyecto o consideras que puede haber una mínima trayectoria común en todos tus proyectos?

JCNO: No. El destino es invariablemente el mismo, pero prefiero hablar de método, ya que el termino trayectoria puede desviar la atención, pero no el termino método. El termino trayectoria me coloca ante las particularidades de cada proyecto, ante las dificultades del camino. El desarrollo de un proyecto nunca es una trayectoria lineal, por eso prefiero responder de modo genérico en función del método. El método de síntesis puede producir resultados superficialmente diferentes en cada proyecto, pero no suprime mi identidad. El resultado de síntesis afirma la identidad de mi postura y no un modelo de hacer arquitectura. (…)

  1. Dos de los argumentos que más me interesan en arquitectura, sobre los que escribo a menudo, son el tiempo y la memoria, que considero herramientas del proyecto.
    Hablemos del tiempo. ¿Cómo concibes tú el tiempo en tus proyectos? Me refiero a los diferentes conceptos de tiempo: el tiempo del lugar, el tiempo del proyecto, el tiempo mismo de la construcción, el tiempo de la transformación, el tiempo de la existencia de la obra o, incluso, el tiempo más allá del propio arquitecto.

JCNO: Difícil… tiempo y memoria…
Bien, soy ansioso, por eso el tiempo es la dimensión que mas me inquieta. (…)
Al margen de mis preocupaciones, diría que la dimensión del tiempo como unidad de medida afecta de sobremanera la actividad del proyecto, porque le impone limites, pero no solo eso. La arquitectura es una actividad que da lugar a toda la dimensión que tiene el tiempo. Surge desde luego la duda primordial de la concepción: tengo mucha dificultad en clasificar cual es la mejor expresión de nuestro tiempo. Es lo mismo decir que no se si mis proyectos están en el tiempo correcto, o si son para el tiempo correcto.
Me aproximo lo mas cerca posible de experimentar con lo que puede ser mas sustentable en el presente. Rechazo ser solo un “espejo del tiempo”. La obra deberá persistir en la memoria. Esta inquietud impone saber discernir lo que es útil al presente y vivir en el futuro. (…) Es en este momento que creo que el futuro – siempre improbable – no pudiendo ser lo que ya conocemos, proviene de la lección del pasado. (…)

  1. Hablemos ahora de la memoria. El proyecto de arquitectura es un mecanismo de activación de la memoria, la memoria del lugar, la memoria de la gente, la memoria de los habitantes de la arquitectura, la memoria de la arquitectura misma que ayuda a crear nuevas memorias, en una especie de infinito palimpsesto que enriquece los lugares. Creo que esto es muy importante en todos tus proyectos ¿cómo entiendes tú la memoria en tu arquitectura? ¿cómo se evidencia la memoria en tú arquitectura?

JCNO: Recuerdo mi primer libro de Álvaro Siza, regalado por mis padres en el inicio del curso – aunque Siza todavía no tenia lugar en mi – en el cual Jacinto Rodríguez hizo una magnifica revisión antológica de los exponentes de la arquitectura para explicar la obra. La activación de memoria es recordarme esto.
Aprendemos toda la historia de la arquitectura en la universidad hasta que se nos olvida y es nuevamente necesariamente recorrer y celebrar a Siza. Vivimos entre ciudades, espacios, libros, autores. Almacenamos lo que comprendemos, lo que nos sorprendió y lo que amamos hasta que se pierden en los recovecos de la memoria.
En algún momento del proyecto, en medio de intentos frustrados, he aquí, un gesto de la mano que reúne lo que días atrás estaba disperso entre conflicto e irreconciliación. (…) De modo que diseñar de cero es un perder un legado de información disponible, como dice impiedosamente Souto de Moura. (…)

  1. Hablar de la memoria es hablar del lugar, en un sentido estricto, y del paisaje, en un sentido amplio, algo que creo que es connatural a la arquitectura portuguesa contemporánea desde siempre, pero más en las últimas décadas. ¿Qué presencia tiene el paisaje en el inicio de tus proyectos?

JCNO: Fernando Pessoa decía que vivimos entre ruinas romanas e ideas griegas. Decía que “Roma sobremuere como una memoria y como una gloria”, en cambio, “Grecia sobrevive de nuestros ideales y nuestros sentimientos”.
Subrayo el antónimo utilizado por Pessoa – sobremuere – ¡es hermoso! Escribe sobremorir, como algo que se desvanece, en oposición al concepto vivificante de una idea. (…)
El hecho de que sea antiguo, que sea un patrimonio común, no convierte un paisaje determinado en una memoria. Los paisajes son a penas memorias cuando están abandonados, deshabitados, arruinadas. Pero los paisajes antiguos pueden poseer memorias y estar vivos – ser productivos. O sea, una memoria que todavía tiene sentido es, o puede ser, presente y futuro, retomo la idea con la que termine tu pregunta sobre el tiempo. (…)
¿Qué significa en un proyecto contradecir todas las evidencias que nos indican la respuesta adecuada, en una determinada geografía?
Utilizo esto para decir que replicar una memoria, es quitarle el significado, anticipar su ruina. Al contrario, las ideas resisten y nunca son exactamente la misma. Esto me interesa, es una especie de tradición innovada. (…)
El paisaje es el plasma de la obra – es inevitable anclar cada motivo de diseño, pero no lo entiendo como un papel de pared. De modo que la inmovilidad es anacrónica, absurdo rechazar la novedad y diletante construir sin raíces.
Acerca de la memoria, A Siza le gusta concluir citando a Barragán: “Ninguna innovación abandona la antiguisima razón”.

  1. ¿Cómo se va incorporando el paisaje en el desarrollo del proyecto y en la concreción final de la obra?

JCNO: (…), ¿De qué paisaje hablamos?
(…) Estamos frente a estados de paisaje cada vez mas híbridos. Recuerdo a José Carlos Somoza, en un libro que me intereso “La caverna de las ideas” que decía “es preferible condenar a un ser imaginario a la realidad que a un ser real a la ficción”.
La realidad es mas compleja.
El paisaje no siempre es incorporable. No existe buena arquitectura fuera de esta lucidez. La lucidez impone un análisis racional del local, pero no excluye un análisis sensible del paisaje. Este análisis sensible del territorio busca la identidad del paisaje y el lugar para informar el proyecto. Cuando el paisaje urbano no manifiesta alguna identidad singular, o un sentido común de construir, entonces el sitio, por ausencia de referencias simbólicas, pasa simplemente a constituir una oportunidad de construcción sujeta a índices constructivos.
Ante una complejidad tan difusa, las ideas de laboratorio pueden fallar bajo la fuerza del lugar. Hay paisajes cuya fuerza de identidad en sus elementos los tornan completos e inmutables, insinuándose como imperativos para la formalización del objeto. Aprendí en la experiencia concreta con Siza en el terreno, a mirar las señales singulares de los paisajes, son tan integrales que parecen indivisibles.
(…) – me gusta entrever lo claro por detrás de las ramas de los árboles.

  1. En este mismo sentido, la arquitectura tiene como misión separar al hombre del paisaje, separarlo, aislarlo y protegerlo (recordemos la imagen de la «cabaña primitiva» de Laugier), pero al mismo tiempo tiene que dialogar con él, así ha sido a lo largo de la Historia. Personalmente, creo que el proyecto está implícito en el mismo lugar, que la labor del arquitecto es, mediante un proceso intelectual y formal, hacer que la arquitectura emerja del lugar, se separe de él y finalmente forme parte de él ¿cómo crees que se produce ese doble juego, que puede parecer una antítesis, en tus proyectos?

JCNO: (…) Hay un dialogo deliciosamente hedonista entre los personajes “La decadencia de la mentira”, de Oscar Wilde, acerca del estado imperfecto e inacabado de la naturaleza. Vivian justificaba que la crudeza y la falta de diseños en la naturaleza eran las causas que permitían la invención del arte. En un determinado momento dice – “si la naturaleza fuese confortable, la arquitectura nunca hubiese sido inventada”.
La naturaleza, dada espontáneamente, se opone al hecho creado. Si tuviéramos que referirnos al confrontamiento entre la tierra y la arquitectura, en el sentido mas orgánico como “La cabaña de Laugier”, tal vez no encontremos esta oposición, pero si reflexionáramos sobre la acción humana en un territorio abstracto, como en el texto “Construir, habitar, pensar” de Heideger, se torna evidente la antítesis entre lo dado y lo construido. (…)
Me gusta la construcción, la idea de Principia Archittectonica de Baeza, de afirmar las aristas, el rigor de las sombras, la precisión de las juntas, las minucias de los encuentros de los materiales. No aprecio una arquitectura vergonzosa, tímida, cuyo modo de amenizar la antítesis de la génesis con lo natural, es diluirse.
Hace mucho que los humanos no somos apenas producto o presas de la naturaleza. Pasamos del deseo de defendernos, al deseo de dominar la naturaleza, de dominar todo y a todos, hasta la emergente tomada de conciencia de que somos los agresores de todo y de todos. A raíz del pensamiento de Heideger que afirma que habitar es cuidar – salvar la tierra – apaciguar – es en este estado en el que me encuentro. (…)

Si te ha gustado el inicio de la conversación de Darío Álvarez y José Carlos Nunes de Oliveira y queréis leer la entrevista completa os recomendamos la monografía NOARQ Arquitectura 2012-2021. Una publicación que nos permite conocer de manera exhaustiva la obra del arquitecto portugués, con un cuidado grafismo tanto de planos, dibujos, fotografías y detalles constructivos.

Autor

Imagen de Marina Cantó

Marina Cantó

Arquitecta | Editora de contenidos